Su obra completa fue editada en 2010 por el FCE bajo el título de Viento quebrado, que incluye el poemario hasta antes inédito Asombraluz.
También se le ubica en la llamada Generación del ’50 o de medio siglo, donde –además de Castellanos– destacaron nombres como Concha Urquiza, Amparo Dávila, Jaime Sabines, Emilio Carballido, Sergio Magaña, Margarita Michelena, Griselda Álvarez, así como los poetas nicaragüenses Ernesto Cardenal y Ernesto Mejía Sánchez. Algunos de ellos estudiaron juntos en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, antes con sede en el antiguo edificio de Mascarones, ubicado en la calzada México-Tacuba.
Poeta de lo breve
Después de casi diecinueve años, Argüelles sigue considerando a Castro como una poeta “luminosa, breve e intensa”. Para otros, la poesía de Castro cae en lo clásico y habla de una ensoñación superficial. Lo que es cierto es que, hasta ahora, no se ha sentado a conversar con el diablo…
–¿Ha platicado con Dios?
–Sí, aunque decirlo es sentirme importante pero sí he sentido su majestad. Eso me hace una persona religiosa.
–¿Con el diablo?
–No. Me da miedo.
–Si usted no fuera la poeta Dolores Castro, ¿qué poeta le hubiera gustado ser?
–Me hubiera gustado ser…pero no una mujer, hubiera sido Ramón López Velarde.
–A su edad, ¿está más cerca de la vida o de la muerte?
–Estoy más cerca de la vida porque la muerte tiene que llegar, para qué esperarla tanto.
–¿Cuándo se termina de ser poeta?
–Nunca, por fortuna.
–Su poesía es de mucha luz; ¿tanta luz puede provocar la ceguera, la sombra?
–No porque es una luz muy especial. Esa luz no puede cegar.
–Hermana Alicia.
–Bondad.
–Concha Urquiza.
–Una gran poeta.
–Dolores Castro.
–Una pequeña poeta.
–“Contemplo mis años a solas”...
–Constantemente.
–Intelectuales.
–Son los que están muy dispuestos a pensar y sentir por otro pero no dejar de comer ni de vivir por otro.
–Vejez.
–Una etapa necesaria en la que hay muchas cosas que están limitadas pero otras que son maravillosas.
–Poética.
–Forma de enfrentar la realidad y de expresarla.
–¿La poesía miente?
–No, la poesía imagina pero no miente. Es muy distinto “ser mentiroso” que “ser imaginativo.”
–¿Existen las musas?
–No, sólo la conciencia, la experiencia, la sensibilidad e inteligencia. Porque eso de las musas... ¿de dónde vienen? Creo que hay veces que uno tiene una capacidad mayor porque durmió bien, o situaciones parecidas, y es cuando uno puede captar mejor lo que quiere decir.
–Platillo favorito.
–Mira, a esta edad… la sopa.