Oaxaca vive un desplazamiento no solamente territorial, sino también histórico
Entrevista al periodista José Luis Pérez Cruz, fundador del medio digital Santa Cultura
Texto: Yendi Ramos / FOTOS: CORTESÍA de Santa Cultura
Santa Cultura es un medio de difusión digital que surgió hace 15 años. Su creador es José Luis Pérez Cruz, periodista con más de veinte años de carrera. José Luis Pérez Cruz es egresado de la Carlos Septién y entre su larga trayectoria ha sido editor de diversas revistas y periódicos. En el 2005 fue mi jefe en El Imparcial de Oaxaca. Él editaba la sección de cultura y yo era fui su reportera.
Algo que recuerdo de José Luis es su ética y profesionalismo, así como su interés por la difusión del patrimonio cultural oaxaqueño y la crítica constante a prácticas gubernamentales poco transparentes o corruptas. Esto no ha cambiado. José Luis sigue siendo ese periodista que pocos logran ser.
Gracias a José Luis aprendí mucho de periodismo cultural y entendí que pese al desdén de muchos medios de comunicación por este tipo de investigaciones, el periodismo cultural en su práctica más exigente puede revelar muchos malos manejos relacionados con presupuestos de cultura, premios otorgados entre compadres, piezas de arte sacro robadas y hasta nuevas prácticas para convertir a México en la disneylandia tercermundista y sin mexicanos.
YR: José Luis, me gustaría que me contaras primero ¿quién eres?
JLPC: Mi nombre es José Luis Pérez Cruz, soy de profesión Licenciado en Ciencias y Técnicas de la Comunicación. Tengo una carrera técnica en Periodismo en la Carlos Septién y siempre me he desarrollado en el medio periodístico como reportero, como fotógrafo, como editor y he trabajado también en publicaciones que no tienen que ver con la cultura. En El imparcial fui editor y también reportero de la sección de Ciudad, que le llaman Capital. También colaboré en revistas de turismo, de sistemas de información geográfica y he tenido la oportunidad de tener a cargo ediciones de algunas revistas. Fui parte de dos proyectos que han sido muy importantes en mi vida: el Festival Instrumenta de Oaxaca, con el maestro Ignacio Toscano, así como con la maestra Cecilia Winter en el Instituto de Órganos Históricos de Oaxaca (IOHIO). He tenido la oportunidad de tener también participación en radio para diferentes medios donde me piden mi opinión.
YR: ¿Cómo surge Santa Cultura?
JLPC: Santa Cultura inició como un programa de radio externo de Radio Universidad. Ahí estuvimos hasta que se nos permitió. Después estuvimos en el Sindicato de Radio y Televisión pero hubo un cambio de Secretario y salimos junto con él. Entonces uno de los chicos que me apoyaba me propuso hacer radio por Internet. Y así iniciamos desde mi casa.
YR: Como periodista cultura, ¿qué representa Santa Cultura para ti?
JLPC: En Santa Cultura he encontrado un hábitat que me permite decir y hacer el periodismo cultural que yo quiero hacer desde mi visión. También me ha permitido moverme según las circunstancias porque tú sabes que en el periodismo, y ahora en estos medios digitales, hay que moverse según las necesidades que uno tiene como periodista pero también las oportunidades que nos brinda la tecnología.
YR: Maravilloso todo el camino y el trayecto que has tenido que abrir y probar. El periodismo cultural tiene fama de que es el periodismo chiquito, el que hace uno cualquier día y no tiene ninguna seriedad ni dignidad. Se cree que es el de relleno. El que no se paga, además. Los periódicos creen que hacen un favor al publicar periodismo cultural. Está como el discurso de: hazte una entrevista y te hago el favor de publicarla. ¿Qué piensas sobre las ideas que se tienen acerca del periodismo cultural?
JLPC: Yo creo que el espectro del periodismo cultural es muy amplio porque la cultura, podemos pensar que es la que sucede en galerías, en museos, en la iniciación artística, en la promoción cultural y en la gestión cultural. Sin embargo, la identidad también es una parte muy importante dentro de la cultura y más en un estado como Oaxaca, que tiene esta diversidad textil, cultural y lingüística. Y que a través de Tianguis de Santa Cultura me he encontrado con una identidad que no sabía que era tan rica y espectacular. Ahora veo cómo las mujeres del mercado han jugado un papel muy importante dentro de la historia de Oaxaca y no se les ha reconocido como se debe. También la tradición oral es parte de ese conocimiento que ha llegado hasta mí, que llegó a mí de niño por parte de mis abuelas, de las mujeres del mercado, de mi mamá, quien era mi cronista personal. Entonces yo creo que esa parte del espectro que abarca la cultura es muy grande porque es desde la forma en que comemos, cómo nos hemos vestido, cómo ha sido el tránsito de nuestra ciudad a través de la historia de sus gobernantes, de sus familias, del clima, de interpretar las nubes, de ver lo cotidiano.
Y en lo cotidiano hay muchas cosas porque también tiene que ver con el medio ambiente, con la educación, con el civismo, con la responsabilidad que tenemos como oaxaqueños, de no únicamente fotografiarnos y presumir un atuendo típico o una construcción como Santo Domingo. Tiene que ver con los oaxaqueños de antes quienes se responsabilizaban sobre sus bienes culturales aunque no les perteneciera por una escritura. El periodismo cultural es un compromiso social muy importante porque hoy en día estamos perdiendo demasiadas cosas por la prostitución de la cultura y la identidad. Por ello es importante que asumamos responsabilidades de nuevo.
YR: ¿Cómo cuáles?
JLPC: Como la de recuperar la memoria y de asumir dónde estamos parados. Recordar todo el tiempo que no estamos en el disneylandia folclórico oaxaqueño. Es lo que nos quieren vender los gobiernos y es para donde nos quieren perfilar porque les conviene económicamente. La crítica tiene que ser constante porque tiene que haber una autorreflexión hacia dónde nos estamos conduciendo porque esta dinámica de comercialización de la cultura y la identidad en Oaxaca está sepultando su verdadera raíz y está sepultando su grandeza.
YR: ¿Se están abordando estos temas en la actualidad?
JLPC: Hay varios medios en Oaxaca que lo hacen, sobre todo muchas mujeres que están haciendo periodismo que sí tiene que ver mucho con lo cultural como lo que sucede hoy con la insistencia de construir un centro comercial en un terreno que no es propicio para ello, pero que además han robado parte de un río, de un arroyo y de una calle, así como toda la impunidad y la corrupción que rodea el caso.
YR: Hay muchas ideas alrededor de todos estos espejismos de falso progreso, ¿no crees?
JLPC: Claro. Por eso es muy importante que volvamos a reconocernos, preguntarnos de nuevo quienes éramos antes de que Oaxaca fuera turístico. Porque nos han hecho creer que Oaxaca no tiene opción más que vivir del turismo, pero yo me pregunto cómo le hacían hace un siglo las personas que habitaban esta ciudad, aquellas que no vivían del turismo, ¿de qué vivían?. Entonces creo que más bien es un convencionalismo que nos obligan a creerlo como única salida y para que podamos aceptar esa manipulación. Pero yo creo que el periodismo tiene el compromiso de cuestionar esos espejismos y en Santa Cultura lo tenemos y hay compañeras periodistas también aquí en Oaxaca que lo tienen y eso me da mucha alegría.
YR: Cuando trabajamos juntos en la sección cultural de El Imparcial tenías muy presentes las investigaciones de arte sacro. ¿Por qué este tema te interesa y por qué forma parte del periodismo cultural comprometido?
JLPC: Creo que no se han aplicado buenas políticas en torno a lo que supuestamente hoy enorgullece a los gobiernos de este país. Al contrario, temas que tienen que ver con la herencia hispana se han hecho a un lado como la alimentación, costumbres, palabras que usamos y, específicamente, la arquitectura. En el caso de los templos, siempre me han interesado porque con mi abuela y con mi mamá siempre visitamos diferentes iglesias y acudíamos a diferentes fiestas patronales. Todo eso lo llevo en mi memoria. Por lo mismo, me he dado cuenta de cómo han ido cambiando estos templos y cómo la misma la Iglesia católica no ha logrado también inculcar dentro de la formación de los sacerdotes en los seminarios, al menos en los seminarios de Oaxaca, el cuidado del arte o bienes inmuebles y patrimonio sacro. Lo vimos en San Pablo y San Pedro de Teposcolula, donde llegaron a reconstruir una capilla abierta pero perdió el valor que tenía. Quedó espectacular y muy bonita para subir fotografías a Instagram pero ya no hay huellas de su historia. En muchas otras iglesias ha pasado lo mismo. Vemos niños Dios que fueron arrebatados de los brazos de San Antonio, niños de Vírgenes Marías que fueron sustituidos por niños de yeso, de resina y modernos. Es cuando, como periodistas nos preguntamos: ¿Quién lo hizo? ¿Quién lo vendió? ¿O quién se lo robó? Sobre todo: ¡¿Quién lo permitió?! Porque generalmente cuando se dan estas remodelaciones no hay alguien que vigile desde dentro. A veces los saqueos vienen desde la comunidad o el INAH.
YR: ¿En qué otras prácticas consideras que ese están perdiendo los símbolos?
JLPC: Nos damos cuenta que la Iglesia católica en Oaxaca pues también se está perdiendo, o sea también la ignorancia la está abrazando. Lo digo porque ya no se sabe qué es una calenda, qué es una rendida de culto, un convite, una procesión, porque cada una de estas manifestaciones que antes eran de fe ahora se convirtieron en un producto turístico.
YR: ¿Qué opinas de la música que ahora se toca en esos espectáculos turísticos disfrazados de calendas?
JLPC: Respecto a la música, fíjate que ha cambiado porque la música también juega un papel fundamental en cada una de estas celebraciones católicas. En algún momento un maestro me explicaba que hay repertorios específicos para calendas y, sobre todo, para posesiones, y que son cantos propiamente religiosos. Hoy en día pues ya se toca de lo que sea o es música para carnaval. Y está bien que se toque pero en los carnavales. El problema es que cada fiesta tiene su fecha dentro de un calendario y ahora todo está revuelto o ha perdido su sentido. La gente en un encuentro comunitario de la iglesia católica busca fiesta y no reflexión, ofrenda, sacrificio, convivencia sana de la comunidad, sino todo lo que tiene que ver con productos turísticos como bailar, emborracharse, gritar y excederse.
YR: Qué interesante, José Luis. ¿Qué le dirías a periodistas culturales jóvenes que quieren incursionar a este tipo de periodismo que estás haciendo, que has defendido tanto tiempo? ¿Y qué le recomendarías a los ciudadanos comunes que no somos periodistas, pero que ya nos dimos cuenta de la especulación, ya nos dimos cuenta de la manipulación comercial, para defender nuestra identidad?
JLPC: Yo creo que haces una pregunta que me he hecho en los últimos meses: ¿Hacia dónde va el periodismo? Y creo que pese a todo lo que vivimos, el periodismo justo sigue siendo el ideal de la justicia, de la verdad y el compromiso con la sociedad. Digo tampoco eres un superhéroe al ser periodista, pero sí hay una responsabilidad que se forma desde la casa, que se inyecta a través de esos valores que justo hoy han dejado de enseñarse los jóvenes. Sí creo que en esta época hay más influencers o más youtubers que periodistas pero, afortunadamente, en Oaxaca hay mujeres muy comprometidas como la compañera Paola Flores, a quien entrevisté pues me sorprende que sea tan valiente para decir tantas cosas, para denunciar tantos hechos y para hacer su trabajo.
YR: ¿Hacia dónde va Santa Cultura?
JLPC: Santa Cultura se va sosteniendo día con día y mientras yo tenga vida Santa Cultura va a seguir. Vamos a seguir haciendo cosas desde el mercado, el cual también es un punto muy importante para mí: un territorio al cual pertenezco. Yo crecí en el mercado, mis papás como comerciantes siempre me tenían ahí. Entonces vamos a seguir haciendo actividades, vamos a seguir haciendo entrevistas desde el mercado. Siempre hay ilusiones de hacer proyectos nuevos. Pero desde Santa Cultura uno de mis objetivos es provocar que la ciudadanía vaya recuperando su memoria. Hacer un comparativo de la referencia que había de un Oaxaca de hace 30 años y la de hoy. Hay que hacer memoria para hacer un análisis y darnos cuenta de dónde estamos parados y la responsabilidad que tenemos hoy en día, de lo que queremos dejar a los que vienen. ¿Queremos dejar un territorio saqueado y desplazado? Porque hoy Oaxaca vive un desplazamiento no solamente territorial, sino también es histórico, ¿no? Porque hay élites que están explotando comercialmente nuestra historia. Al comprar una casa en el centro, no compran el inmueble histórico sino también la identidad de quienes habitaban esa casa, y esa no tiene precio.
Otras entrevistas
De cuando la pintura y la poesía salen juntas a jugar
Entrevista al pintor mazatleco Antonio López Sáenz
Texto: Yendi Ramos
Fotos CORTESÍA: Mario González Suárez
Entrevista realizada en 2022 y publicada originalmente en Timonel.
Una poeta que no platica con el diablo
Entrevista a la poeta mexicana Dolores Castro
Texto: Yendi Ramos
Entrevista realizada en 2012 y publicada originalmente en La Jornada Semanal.
La muerte me importa un pito: Gerardo Deniz
Entrevista al poeta Gerardo Deniz
Texto: Yendi Ramos
Entrevista realizada en 2012 y publicada originalmente en Este País
¿Cerdo o no ser?: Francisco Hernández
Entrevista al poeta mexicano
Texto: Yendi Ramos
Enjeduana, ¿la primera poeta del mundo?
Reseña sobre la traducción de Susana Wald del libro Tres grandes poemas de Enjeduana dedicados a Inanna (UACM).
Texto: Yendi Ramos
Texto realizado en 2012 y publicada originalmente en La Jornada Semanal.
Dejar de escribir es, en realidad, alejarse de la intimidad que implica la creación
Entrevista a la poeta chilena Luisa Johnson
Texto: Yendi Ramos
Los poetas no se salvan a veces ni a sí mismos; menos van a salvar la civilización
Entrevista a la poeta mexicana Elsa Cross
Texto: Elsa Cross/ Yendi Ramos
Mi amante, el vocablo
Entrevista a la poeta mazatleca Julieta Montero
Texto: Yendi Ramos
La Social: metamorfosis de un sueño editorial anarquista
Entrevista a Ana Isabel Zavaleta Ortega y Madai García González
Texto: Yendi Ramos